





Este equipo de ventilación controlado representa una solución práctica para clínicas veterinarias que necesitan un sistema fiable durante procedimientos quirúrgicos. Su diseño compacto permite integrarlo en espacios de trabajo reducidos sin comprometer el rendimiento.
El ventilador se instala directamente en la máquina de anestesia y utiliza el patrón de ventilación intermitente de presión positiva (IPPV). Durante procedimientos que requieren sedación profunda, el equipo administra la mezcla gaseosa de forma precisa, ayudando a mantener niveles estables de anestesia en el paciente animal.
Los parámetros ajustables cubren las necesidades más comunes en clínica:
El equipo funciona con alimentación estándar (AC230V/50Hz), pesa 5 kg y mide 205×219×117 mm. Estas dimensiones facilitan su colocación en mesas de trabajo o carritos móviles dentro del quirófano.
Este ventilador anestésico veterinario resulta útil para clínicas que realizan intervenciones quirúrgicas con regularidad y necesitan un sistema de respaldo durante anestesia general. Su operación con preset de capacidad y temporizador simplifica el seguimiento del ciclo respiratorio durante el procedimiento.

Es compatible con diversas máquinas de anestesia de uso veterinario que aceptan módulos de ventilación externos. Se recomienda verificar la compatibilidad técnica con el equipo existente antes de la adquisición.
El control neumático y electrónico integrado contribuye a un ahorro significativo de gas anestésico, lo que representa un beneficio tanto económico como práctico durante intervenciones prolongadas.
Ajusta la frecuencia y el volumen según el tamaño del animal, desde pequeños mamíferos hasta ejemplares de mayor envergadura, siempre siguiendo los protocolos anestésicos establecidos en la clínica.
El equipo está diseñado para uso por profesionales veterinarios. Se recomienda formación específica sobre ventilación mecánica y familiarización con los controles antes de procedimientos clínicos.
Inspeccionar conexiones de gas regularmente, limpiar filtros según frecuencia de uso y revisar sellos para mantener la precisión del flujo de gases.
Funciona con la mayoría de máquinas de anestesia veterinaria que aceptan módulos de ventilación externos; confirmar compatibilidad técnica con el fabricante o proveedor antes de comprar.
La durabilidad depende del mantenimiento preventivo y la frecuencia de uso. Seguir las recomendaciones del fabricante ayuda a prolongar el funcionamiento óptimo del ventilador.