





La urna de cerámica para cenizas de gatos con capacidad de 700 ml ofrece un espacio amplio y respetuoso donde conservar las cenizas de tu compañero felino. Sus dimensiones de 13 × 11 × 12,3 cm la convierten en una pieza compacta que puedes colocar en cualquier rincón especial de tu hogar.
Fabricada en cerámica de primera calidad, esta urna destaca por su resistencia y acabado elegante. A diferencia de opciones de plástico o cartón, la cerámica aporta solidez y una presencia visual que se integra con cualquier estilo de decoración. El vidriado protege la superficie de manchas y facilita su limpieza ocasional con un paño húmedo.
La tapa con forma de gato encaja con precisión sobre el cuerpo de la urna, creando un sellado seguro que protege las cenizas de la humedad ambiental. Este detalle resulta especialmente relevante si vives en zonas con clima húmedo o deseas colocar la urna en baños o cocinas.
Esta urna es adecuada para quienes han cremado a su gato y desean un recuerdo tangible que ocupe un lugar permanente en casa. También funciona como solución intermedia si planeas esparcir parte de las cenizas en un lugar significativo y guardar el resto en casa.
Como regalo de condolencia, esta urna transmite respeto y sensibilidad. Resulta apropiada para ofrecer consuelo en la pérdida de una mascota, ya sea en forma de obsequio directo o como detalle accompanying junto con una tarjeta manuscrita.


Los 700 ml de capacidad permiten almacenar las cenizas completas de un gato adulto de tamaño medio. Para gatos de mayor peso o razas grandes, conviene verificar que toda la cremación cabe holgadamente en el interior sin compactar.


Sí, la capacidad de 700 ml permite guardar las cenizas de perros de tamaño pequeño o mediano, no solo de gatos.
El producto base no incluye personalización, pero al ser cerámica, admite grabados o pinturas artesanales si deseas añadir el nombre.
Un paño suave ligeramente húmedo basta para limpiar el polvo. Evita productos abrasivos que puedan dañar el vidriado.
Sí, el sistema de encaje entre tapa y cuerpo crea un cierre hermético que protege el contenido de la humedad.
La cerámica resiste manipulación habitual, pero conviene manipularla con cuidado para evitar golpes que puedan astillarla.


