





Este repelente ultrasónico para perros de Benepaw ofrece una alternativa no invasiva para reducir ladridos excesivos. El dispositivo emite ondas sonoras de alta frecuencia imperceptibles para el oído humano pero molestas para los canes, creando una asociación negativa gradual con el comportamiento de ladrar.

El sistema se activa automáticamente al detectar ladridos dentro de su rango de alcance, sin necesidad de presionar botones ni supervisar constantemente. La mayoría de los perros responden en un período de dos a cuatro semanas de uso consistente, reduciendo la frecuencia de ladridos de forma progresiva.
Colócalo a una altura de entre 50 cm y 1,5 metros, orientado hacia la zona donde tu mascota suele ladrar. Ajusta la sensibilidad según el tamaño de tu perro: razas pequeñas o medianeas suelen requerir niveles más bajos, mientras que perros grandes pueden necesitar mayor intensidad.

El alcance efectivo llega hasta 5 metros en espacios abiertos, pero obstáculos como paredes gruesas o muebles grandes pueden reducir su eficacia. No es recomendable para perros con problemas auditivos diagnosticados ni para cachorros menores de seis meses, cuyo sistema auditivo aún se está desarrollando.
Funciona eficazmente hasta 5 metros en áreas abiertas. Interiores con muchos muebles o paredes pueden limitar su detección.
No, el repelente ultrasónico para perros detecta ladridos de forma automática y emite las ondas solo cuando es necesario.
Se recomienda para perros mayores de seis meses. Cachorros más pequeños pueden no responder de forma consistente.
Sí, la frecuencia está calibrada para ser efectiva en todas las razas, ajustando la sensibilidad según el tamaño del perro.
Gatos y pequeños mamíferos suelen no reaccionar significativamente a las ondas ultrasónicas.
La mayoría de los perros reducen los ladridos excesivos entre dos y cuatro semanas de uso constante.