





Estas pinzas de cocodrilo reutilizables para ECG/EKG de perros y gatos están diseñadas para sujetar los electrodos con firmeza y garantizar una señal estable durante el estudio veterinario. El juego incluye cinco unidades que permiten tener repuestos a mano y reducir el gasto a largo plazo frente a los electrodos desechables.

Fabricadas en cobre niquelado, ofrecen buena conductividad eléctrica y resistencia a la corrosión. Sus dimensiones son 45 mm × 7 mm (≈1,8 × 0,3 pulg), lo que las hace compatibles con la mayoría de los cables conductores de ECG con conector Φ4.0. El rango de temperatura de operación va de 0 °C a +40 °C, adecuado para clínicas y uso domiciliario.

Cada pinza se prueba antes del envío, cumpliendo con normas FDA, CE, ISO 13485 y RoHS. El diseño de tipo a presión facilita la colocación y retirada rápida del electrodo, lo que ahorra tiempo durante revisiones rutinarias o emergencias. Gracias a su construcción robusta, pueden limpiarse con alcohol isopropílico y reutilizarse varias veces sin perder rendimiento.

Funcionan en perros, gatos y otras mascotas de tamaño veterinario estándar, siempre que se usen con cables ECG de conector Φ4.0.
Sí, el cobre niquelado permite limpieza con alcohol y reutilización segura tras cada uso, siempre que no se dañe la punta de agarre.
Requieren cables ECG con conector a presión de 4 mm (Φ4.0), estándar en la mayoría de equipos veterinarios de ECG/EKG.
Con uso y cuidado adecuados, pueden durar varios meses antes de mostrar desgaste significativo en la punta o el resorte.
El fabricante ofrece seis meses de garantía contra defectos de material o de fabricación bajo condiciones normales de uso.