





Esta perrera de invierno es un nido térmico acolonado diseñado para mantener a tu mascota caliente durante los meses fríos. Ideal para perros pequeños y medianos que necesitan un espacio propio donde refugiarse del frío. El cojín suave integrado proporciona comodidad extra, mientras que el diseño elevado protects de las superficies frías.

Fabricado con materiales acolonados de alta densidad que retienen el calor corporal de tu mascota. El relleno suave del cojín ofrece soporte articular, útil para perros mayores o con molestias en las articulaciones. La base antidescapes evita que el nido se desplace por el suelo.

Este modelo se adapta a perros pequeños y medianos. Antes de comprar, mide a tu mascota desde la nariz hasta la cola y añade 10-15 cm para elegir la talla correcta. Un tamaño adecuado permite que tu perro se estire completamente o se enrosque con comodidad.

Coloca la perrera en un lugar tranquilo, protegido de corrientes de aire y lejos de zonas de paso. Para limpiar, sacudir regularmente y lavar a mano el cojín separable según sea necesario. El material resistente permite un uso prolongado manteniendo sus propiedades térmicas.

Especialmente útil en otoño e invierno, o durante las noches frías de primavera. Recomendado para mascotas que tiemblan, buscan calor constantemente o tienen pelo corto. También beneficia a perros mayores que sufren de rigidez articular.
Funciona bien para razas como chihuahua, Yorkshire Terrier, Pomerania,caniche toy, maltés y similares. Para perros medianos, considera razas de hasta 30 cm de altura a la cruz.
Tu perro debe poder tumbarse completamente extendido o enroscarse con las patas sin tocar los bordes. Si los bordes le llegan a la cabeza, el tamaño es pequeño.
El cojín suele ser separable y lavable a mano. Consulta las instrucciones específicas del fabricante.
Como con cualquier cama para mascotas, supervisa las primeras horas para asegurar que tu mascota se adapte correctamente.
El acolchado de alta densidad ayuda a retener el calor corporal, lo que puede aliviar la rigidez articular en perros mayores.
Con uso normal y mantenimiento adecuado, suele durar entre 1-2 años dependiendo de la calidad del material y el tamaño del perro.