





El maniquí Schnauzer para práctica de peluquería canina es un modelo de perro con pelo sintético diseñado específicamente para que estudiantes y profesionales del grooming puedan practicar cortes, peinados y técnicas de acabado sin necesidad de trabajar siempre sobre perros reales.
Su tamaño y proporciones están inspirados en un Schnauzer de tamaño pequeño o mediano, una de las razas más habituales en peluquería canina debido a su característico corte de cejas, barba y faldones. Gracias a este maniquí es posible repetir las mismas técnicas de forma segura tantas veces como sea necesario.
El maniquí está recubierto de un pelo sintético denso que imita la caída y el volumen del manto de un Schnauzer real. Este material permite practicar diferentes técnicas, como el trabajo con tijera, el uso de máquinas de corte o el perfilado de la barba y las cejas.
Aunque el comportamiento del pelo sintético no es idéntico al del pelo natural, ofrece una base muy útil para desarrollar la coordinación mano-ojo, la precisión en los ángulos de corte y la comprensión de las líneas de diseño típicas de la raza.
Según la descripción original del fabricante, los ojos, la nariz y la cola del Schnauzer están integrados con el cabello y cosidos entre sí. Esto significa que estos elementos se encuentran firmemente sujetos al modelo, reduciendo el riesgo de que se desprendan durante las sesiones de práctica.
La presencia de estos detalles ayuda a que el resultado visual tras el corte sea más realista, permitiendo trabajar las zonas de expresión facial y la silueta general de la cabeza como se haría en un perro vivo.
El modelo incorpora un esqueleto interno equipado con tornillos, lo que proporciona mayor estabilidad y permite que el maniquí mantenga mejor la postura durante el trabajo. Esta estructura es especialmente útil cuando se fija el modelo sobre una mesa de peluquería con brazo de sujeción.
Gracias a esta base rígida, el maniquí soporta mejor los movimientos de tijera y máquina, evitando que se desplace con facilidad y ofreciendo una experiencia de corte más cercana a la realidad.
Este tipo de maniquí se utiliza con frecuencia en escuelas de peluquería canina como herramienta de iniciación para alumnos que están aprendiendo el manejo básico de las herramientas. También puede ser útil en salones de grooming para practicar nuevos estilos o para que el personal novel gane soltura antes de trabajar con clientes.
Además, es una buena opción para groomers que desean perfeccionar cortes específicos de Schnauzer o preparar demostraciones y talleres sin la logística que implica contar con perros reales durante toda la sesión.
Para alargar la vida útil del maniquí, se recomienda cepillar el pelo sintético después de cada sesión para retirar restos de pelo cortado y mantener el manto ordenado. Si es necesario, puede utilizarse un pulverizador con agua para facilitar el peinado antes de comenzar un nuevo trabajo.
No es aconsejable aplicar calor intenso directo (como secadores industriales muy calientes) ni productos químicos agresivos que puedan dañar las fibras sintéticas. En caso de limpieza puntual, suele ser suficiente un paño ligeramente humedecido en la superficie exterior.
Este maniquí está pensado exclusivamente para uso profesional o formativo en peluquería canina. No se recomienda como juguete para niños ni como sustituto de un animal real en contextos de convivencia o juego.
Antes de realizar trabajos de corte muy agresivos o creativos, conviene planificar las zonas a trabajar y marcar las líneas principales, del mismo modo que se haría en un perro vivo. Así se aprovecha mejor cada maniquí y se entrenan procedimientos de trabajo ordenados.




No está mal, pero viene incompleto, le falta la cola, es una pena.

Un tornillo estaba roto. Faltaba la parte de la cola.
En la parte superior como en la foto.