





Este hormiguero de yeso reproduce un ambiente húmedo que favorece la vida de colonias como Lasius niger o Camponotus. El material poroso absorbe agua y crea un microclima estable sin necesidad de dispositivos adicionales.

El diseño tipo castillo ofrece varias cámaras y túneles donde las hormigas pueden almacenar alimento, criar crias y establecer rutas de tráfico. La zona de alimentación integrada permite colocar comida sin abrir el hábitat, lo que reduce el estrés para la colonia.

Gracias a su yeso de alta densidad, el hábitat es reutilizable: después de cada temporada se puede limpiar suavemente y preparar para una nueva colonia. Es una opción educativa que muestra comportamientos naturales como la excavación y la organización jerárquica.

Funciona bien con hormigas negras de jardín, cosechadoras y algunas especies de Camponotus. Evita especies invasoras o con requerimientos de humedad muy específicos sin asesoramiento previo.
En interiores secos, pulveriza agua cada 2-3 días; en ambientes húmedos, una vez por semana suele bastar. El yeso debe sentirse ligeramente húmedo al tacto, nunca encharcado.
No, las hormigas se adquieren por separado o se recolectan éticamente durante el vuelo nupcial. Se recomienda comenzar con una reina y obreras para asegurar la estabilidad de la colonia.
Sí, bajo supervisión adulta. Es una herramienta educativa que fomenta la responsabilidad y el respeto por los insectos, pero no es un juguete sin cuidado.
Solo pasa un paño húmedo por el exterior; el interior de yeso no debe frotarse con productos químicos. Si aparecen hongos, deja secar y vuelve a humedecer moderadamente.
Con mantenimiento adecuado, el yeso conserva su porosidad varios años. Cuando notes pérdida de capacidad de retención o desgaste superficial, es momento de considerar un nuevo hábitat.