





La granja de hormigas en yeso con zona de alimentación es un formicario diseñado para criar hormigas en casa con un sistema de hidratación pasiva que imita las condiciones del suelo natural. Su diseño de dos cámaras separadas permite a las hormigas regular su propia humedad, algo especialmente valioso para principiantes que buscan un sistema de bajo mantenimiento.

El material de yeso absorbe y regula la humedad de forma natural, reduciendo la necesidad de intervenciones frecuentes. El puerto de almacenamiento de agua integrado mantiene niveles de hidratación estables durante varios días, permitiendo ausencias breves sin preocupación.

Las medidas totales de 12×6×10 cm la convierten en una opción compacta, ideal para colonias pequeñas o medianas. El área de alimentación de 12×6×6 cm ofrece espacio suficiente para colocar comida sin que las hormigas la dispersen por el nido. La segunda cámara permite separar reinas recién fecundadas o criar larvas.

El puerto de expansión incluido permite conectar la granja con otros nidos cuando la colonia crezca, siendo compatible con tubos de conexión estándar de 10-12 mm. La carcasa de policarbonato protege el yeso de golpes accidentales mientras mantiene buena visibilidad.

Funciona bien con especies comunes como Lasius niger, Messor barbarus o Pheidole. No se recomienda para especies que requieren humedad muy alta constante. Las hormigas se venden por separado.
Es compatible con especies europeas y mediterráneas comunes como Lasius niger y Messor barbarus. Para especies tropicales o de alta humedad, considera complementar con un sistema adicional.
No es necesario. El sistema de dos cámaras (seco/húmedo) simplifica el mantenimiento para principiantes, aunque ofrece margen para ajustes según la especie que críes.
Vierte agua suavemente por el puerto de almacenamiento. El yeso debe estar húmedo al tacto pero sin charcos visibles. Evita inundar.
No, solo incluye la estructura. Las hormigas se venden por separado en tiendas especializadas o pueden capturarse en primavera.
Sí, retira los restos de comida con pinzas. Usa solo agua tibia; evita productos químicos que puedan dañar a las hormigas.
El producto no funciona. 1) Se utilizaron los accesorios adicionales. 2) La casa en sí no está sellada. Las hormigas se escaparon dos veces.
¡Muy bueno!