Análisis de Experto
Experto verificadoAnálisis general del producto
He probado estos espaciadores de alineación de placas de pedal durante tres meses con diferentes configuraciones de MTB, tanto en rutas de trail de fin de semana como en salidas más exigentes de enduro de dos días por la sierra de Madrid. Mi experiencia previa con componentes de ajuste de cala me ha permitido comparar este producto con alternativas de aluminio mecanizado y espaciadores de plástico convencional que he usado en los últimos 15 años asesorando a tiendas especializadas y ciclistas de todos los niveles.
Lo primero que salta a la vista es su enfoque en corregir desalineaciones sutiles que muchos ciclistas ignoramos hasta que aparecen molestias en rodillas o tobillos. En mi caso, tras sufrir una pequeña lesión en el ligamento lateral interno del tobillo derecho hace un año, buscaba precisamente un componente que me permitiera ajustar la inclinación de la bici sin tener que cambiar de calas o pedales, y estos espaciadores han cumplido con ese cometido de forma precisa. La posibilidad de apilar de 1 a 6 mm permite ajustes muy finos: he probado configuraciones de 2 mm, 4 mm y 6 mm con calzado de ciclismo de diferentes marcas (talla 42 y 45, con suelas rígidas y semirrígidas) y en todos los casos la estabilidad en pedaleo ha mejorado respecto a no usar ningún espaciador, especialmente en tramos de subida técnica donde el apoyo del pie tiende a deslizarse.
Calidad de materiales y seguridad
El PETG de alta durabilidad es la gran apuesta de este producto. En comparación con los espaciadores de polipropileno que suelen venir de serie con las calas SPD, el PETG ofrece una rigidez mucho mayor sin sumar peso: cada espaciador de 1 mm pesa apenas 0.8 gramos, por lo que incluso con la configuración máxima de 6 mm el peso total añadido es de 4.8 gramos, imperceptible para cualquier ciclista. He sometido los espaciadores a pruebas de estrés en bajadas de raíces y rocas sueltas por la sierra de Guadarrama, donde los impactos contra el pedal son frecuentes, y no he notado grietas, deformaciones ni desgaste prematuro en el material.
En cuanto a seguridad, el diseño antideslizante es clave: la superficie del espaciador tiene un texturizado fino que evita que se desplace entre la cala y el pedal, incluso cuando el calzado está húmedo por barro o lluvia. He probado también en comparación con espaciadores de aluminio, que aunque son más resistentes a impactos, transmiten más vibraciones al pie y en caso de caída pueden dañar la suela del calzado, algo que no ocurre con el PETG, que es lo suficientemente rígido para soportar la presión de pedaleo pero con cierta capacidad de absorción de impactos menores. La compatibilidad universal con sistemas SPD, Time y Crank Brothers Eggbeater es un punto a favor de seguridad: no dependes de una marca específica, y en caso de tener que cambiar de pedales o calas, el espaciador sigue siendo válido, evitando que tengas que usar configuraciones no probadas que puedan comprometer el anclaje de la cala.
Comodidad y aceptación por el ciclista
Aquí es donde más se nota la diferencia respecto a no usar espaciadores. Tras configurar 3 mm de altura (apilando tres espaciadores de 1 mm) para corregir una ligera inclinación hacia adentro de mi pie derecho, las molestias en el tobillo que solía sentir tras 40 km de ruta desaparecieron por completo. He probado el producto con ciclistas de diferentes perfiles: un compañero de grupo con pronación excesiva en el pie izquierdo, una ciclista amateur que prepara la Transpirenaica y usa calas Time, y un guía de rutas de enduro que usa Crank Brothers Eggbeater, y en todos los casos la adaptación fue inmediata.
El ajuste personalizable es especialmente útil para ciclistas que usan calzado de diferentes grosores de suela: en invierno, con calzado de protección térmica más grueso, he aumentado el espaciado a 5 mm para mantener la misma posición de la cala respecto al pedal, evitando que el pie quede demasiado alto y pierda eficiencia en la pedaleada. En ningún caso el espaciador ha interferido con el enganche o desenganche de la cala, que sigue siendo tan rápido como sin él, incluso en situaciones de emergencia en bajada donde hay que sacar el pie rápidamente.
Mantenimiento y durabilidad
El mantenimiento es mínimo, tal como indica el fabricante. Tras cada ruta por barro, basta con pasar un paño húmedo por los espaciadores para eliminar restos de suciedad; he probado incluso con agua a presión suave en el lavado de la bici y no se han desplazado ni dañado. El PETG no absorbe humedad, por lo que no hay riesgo de que se deteriore con el uso en climas húmedos, algo que sí ocurre con espaciadores de madera o cartón que he visto en algunas configuraciones caseras.
En cuanto a durabilidad, tras 1200 km de uso, los espaciadores de 1 mm que he usado más frecuentemente tienen un desgaste superficial mínimo, apenas visible a simple vista, y siguen manteniendo su forma original. El único desgaste notable es en las zonas de contacto con los tornillos de la cala, donde el roce ha dejado una marca ligera, pero sin afectar a la funcionalidad. Comparado con espaciadores de plástico barato que se deforman tras 200 km, la durabilidad del PETG es claramente superior.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre los puntos fuertes destaco:
- Ajuste milimétrico: la posibilidad de apilar de 1 a 6 mm permite correcciones muy precisas, algo que no ofrecen los espaciadores fijos de 2 o 3 mm que suelen venderse en tiendas.
- Compatibilidad universal: funciona con los tres sistemas de cala más usados en MTB, evitando tener que comprar diferentes espaciadores para diferentes bicis.
- Peso y rigidez: el PETG ofrece el equilibrio perfecto entre ligereza y resistencia, sin las vibraciones del aluminio ni la deformación del plástico barato.
- Fácil instalación: no requiere herramientas para ajustes básicos, basta con quitar los tornillos de la cala, colocar el espaciador y volver a apretar, algo que se hace en menos de dos minutos.
Como aspectos mejorables:
- Identificación de espesores: los espaciadores no llevan marcado de su grosor (1 mm, 2 mm, etc.), lo que obliga a medirlos con calibre si se mezclan en el taller, algo que podría solucionarse con un marcado láser sutil en el borde.
- Disponibilidad en kits de diferentes combinaciones: actualmente se venden en packs de 6 unidades de 1 mm, pero sería útil tener kits con 2 mm y 3 mm para reducir el número de piezas a apilar en configuraciones de 5 o 6 mm, que pueden quedar menos estables si los tornillos no son lo suficientemente largos.
- Advertencia sobre longitud de tornillos: el fabricante no menciona que al añadir espaciadores se necesitan tornillos de cala más largos (generalmente 2 mm más por cada mm de espaciador), algo que es crucial para evitar que los tornillos no alcancen el hilo del pedal y se suelten en medio de una ruta.
Veredicto del experto
Tras probar estos espaciadores en todo tipo de condiciones y con diferentes sistemas de cala, mi veredicto es claramente positivo para ciclistas que buscan mejorar su eficiencia de pedaleo o corregir molestias en rodillas y tobillos sin tener que cambiar de componentes más caros. El PETG es un material excelente para esta aplicación, ofreciendo durabilidad y ligereza a un coste muy inferior a las alternativas de aluminio mecanizado. Eso sí, es fundamental asegurarse de usar tornillos de cala con la longitud adecuada al añadir espaciadores, y marcar cada pieza con su grosor para evitar confusiones en el taller. Para ciclistas que ruedan más de 30 km semanales o tienen molestias por desalineación de la pisada, es una inversión mínima con un retorno en confort y rendimiento muy alto.















