





El drenaje de heridas en silicona para gatos y perros es un dispositivo esencial en clínica veterinaria para gestionar exudados postquirúrgicos y lesiones traumáticas. Fabricado con silicona de grado médico importada, este sistema de succión genera vacío mediante compresión de la bombilla, permitiendo un flujo unidireccional controlado gracias a su válvula antirreflujo integrada.

La gama CANACK cubre desde heridas pequeñas en gatos hasta lesiones extensas en perros grandes:
La transparencia del material permite inspeccionar el contenido sin manipular el sistema, facilitando el seguimiento clínico.
En la práctica veterinaria diaria, estos dispositivos se emplean para drenaje post-operatorio de cirugías contaminadas, manejo de abscesos faciales y dentarios, tratamiento de hematomas, y heridas traumáticas con acumulación de líquido. La válvula antirreflujo previene la contaminación ascendente, reduciendo el riesgo de infección secundaria.

El profesional comprime la bombilla antes de conectar la tapa Luer, creando vacío dentro del depósito. La válvula unidireccional mantiene la succión mientras impide el retorno del fluido. Este mecanismo resulta especialmente útil en hospitalización, donde el cuidador puede monitorear el volumen drenado sin cambiar el sistema.

Para reutilizar el dispositivo, se recomienda esterilización en autoclave a 121°C o desinfección química compatible con silicona médica. Tras cada ciclo, inspeccionar la integridad de la válvula y la rosca Luer. Almacenar en entorno seco y estéril hasta su siguiente uso.

Este sistema de drenaje está indicado para clínicas veterinarias, hospitales de referencia y propietarios con experiencia en cuidados postquirúrgicos bajo supervisión profesional. Para mascotas con heridas simples superficiales, pueden existir alternativas menos invasivas recomendadas por el veterinario tratante.
Frente a sistemas sin certificación, el drenaje CANACK ofrece válvula antirreflujo funcional (no decorativa), silicona de grado médico importado con trazabilidad, y resistencia comprobada a múltiples ciclos de esterilización. Los diseños sin homologación pueden presentar fallo de válvula o degradación prematura del material.

En entorno real, el depósito transparente permite documentar volumen y características del exudado, información útil para ajustar el protocolo de tratamiento. La comodidad del animal mejora al evitar apósitos externos voluminosos, y el profesional gana fiabilidad en el seguimiento del progreso de cicatrización.

Es apta la silicona de grado médico para perros, gatos y otras especies domésticas. El tamaño del depósito debe adaptarse al volumen de exudado esperado.
Presione la bombilla de silicona antes de cerrar la tapa Luer. El vacío generado succiona el líquido a través del tubo conectando y lo retiene en el depósito.
Resiste múltiples ciclos de autoclave o desinfección química sin perder propiedades. Reemplace si detecta grietas, deformación o fallo en la válvula.
Sí. El placement del drenaje y las decisiones sobre duración del drenaje corresponden al profesional veterinario.
El diseño estándar requiere conexión a un tubo de drenaje subcutáneo. Para heridas que requieren solo compresión, consulte alternativas con su veterinario.
Las heridas pequeñas con exudado mínimo (gatos) suelen necesitar 100 ml. Heridas extensas o con alta producción justifican 200-400 ml.