





El disuasor ultrasónico para perros de Otmagelu emite ondas de alta frecuencia que resultan molestias para los caninos pero permanecen inaudibles para las personas. Con un alcance de hasta 10 metros en espacios abiertos, crea una zona de protección útil durante paseos urbanos, excursiones rurales o visitas al parque. Su tecnología de frecuencia adaptativa evita que los animales se acostumbren a una señal constante, manteniendo la efectividad con el uso repetido.
Fabricado en plástico resistente y ligero, el dispositivo cabe cómodamente en un bolsillo o se sujeta a la correa. La batería recargable ofrece aproximadamente 8 horas de funcionamiento tras una carga de 2 horas mediante cable USB incluido. El acabado es resistente a salpicaduras, lo que permite su uso bajo lluvia ligera sin riesgo de daño.
Entre sus beneficios prácticos se encuentran la reducción de encuentros inesperados con perros desconocidos, la disminución del estrés tanto del paseador como de la mascota y el apoyo al entrenamiento al interrumpir conductas no deseadas como ladridos excesivos o acercamientos agresivos. No causa daño físico ni auditivo a los animales, cumpliendo con un enfoque de defensa respetuoso.
Hasta 10 metros en áreas despejadas; obstáculos como paredes o vegetación densa pueden reducir ese rango.
Sí, las ondas ultrasónicas son perceptibles pero no lesionan ni afectan la audición de ninguna raza.
Se carga mediante el cable USB proporcionado; una carga completa de aproximadamente 2 horas brinda hasta 8 horas de uso continuo.
El dispositivo resiste salpicaduras y lluvia ligera, pero no se recomienda sumergirlo ni exponerlo a tormentas fuertes.
Limpiar con un paño seco o ligeramente húmedo y revisar periódicamente el botón y el puerto de carga para asegurar buen contacto.