





Este collar reflectante de nailon personalizado para perros medianos y grandes está diseñado para aumentar la seguridad de tu mascota durante los paseos diarios, especialmente en condiciones de baja visibilidad. La combinación de una banda de nailon resistente, costuras reflectantes y una placa grabada con el nombre y el teléfono del tutor convierte a este collar en una solución práctica para mejorar tanto la visibilidad como la identificación del perro en todo momento.
Gracias a su construcción ajustable y a la variedad de colores disponibles, el collar se adapta a diferentes gustos y tipos de pelaje, manteniendo siempre un enfoque funcional: ofrecer un punto de sujeción fiable para la correa y una superficie reflectante que ayude a que el perro sea visto por conductores, ciclistas y peatones cuando la luz es limitada.
El cuerpo del collar está confeccionado en nailon de alta calidad, un material conocido por su ligereza y durabilidad. Este tipo de tejido soporta bien el uso diario, los tirones moderados de perros medianos y grandes y las condiciones típicas de los paseos al aire libre, como la exposición a la suciedad, la hierba o la lluvia ligera.
A la vez, el nailon ofrece una cierta flexibilidad que permite que el collar se adapte al contorno del cuello sin resultar demasiado rígido. Esto contribuye a que el perro se sienta más cómodo durante los paseos, siempre y cuando el ajuste sea el correcto y no se apriete en exceso la hebilla.
Uno de los elementos clave de este modelo es su superficie reflectante. Las tiras o costuras reflectantes devuelven la luz procedente de faros de coches, bicicletas o farolas, haciendo que el collar destaque en entornos oscuros o durante paseos al amanecer y al anochecer. Esto ayuda a que la presencia del perro sea más evidente para quienes comparten la vía pública.
Aunque el collar reflectante mejora sensiblemente la visibilidad, no sustituye otras medidas de seguridad, como el uso de correa, la elección de rutas bien iluminadas y la supervisión constante por parte del tutor. Sin embargo, sí añade una capa extra de protección que puede marcar la diferencia en situaciones imprevistas.
La placa de identificación grabada integrada en el collar permite incluir el nombre del perro y un número de teléfono u otro dato de contacto. Esta información es especialmente útil en caso de pérdida accidental, ya que facilita que cualquier persona que encuentre al animal pueda localizar rápidamente a su familia.
Para configurar el grabado, el vendedor suele solicitar que, tras realizar el pedido, se envíe un mensaje indicando los datos a grabar. Es importante revisar con cuidado la ortografía del nombre y asegurarse de que el número de teléfono es correcto. Si no se proporcionan datos en el plazo establecido, es posible que el collar se envíe sin personalización.
Este collar está pensado para perros medianos y grandes, con tallas S-L adaptadas a cuellos de diferentes diámetros. Para elegir la talla correcta, conviene medir el contorno del cuello con una cinta flexible y añadir un pequeño margen que permita introducir dos dedos entre el collar y la piel del perro. A partir de esa medida, se puede consultar la tabla de tallas del fabricante para seleccionar la opción más adecuada.
Un ajuste apropiado es clave para el confort y la seguridad: un collar demasiado apretado puede resultar molesto o incluso peligroso en momentos de esfuerzo, mientras que uno excesivamente suelto podría permitir que el perro se lo quite con facilidad. Ajustar bien la hebilla y revisar periódicamente el estado de la correa son hábitos recomendables en cualquier accesorio de este tipo.
El collar reflectante suele ofrecerse en varios colores, como rojo, azul, verde o naranja. Estos tonos ayudan a personalizar el estilo del perro y, en algunos casos, pueden mejorar todavía más la visibilidad, especialmente cuando se combinan con la banda reflectante.
Elegir un color concreto también puede ser útil en hogares con más de un perro, ya que permite identificar rápidamente a quién pertenece cada collar. Además, algunos tutores prefieren coordinar el color del collar con otros accesorios, como la correa o el arnés, para mantener una estética coherente.
Este collar está pensado para el uso diario, tanto en paseos por ciudad como en recorridos por parques o zonas semi rurales. Su combinación de ligereza, resistencia y elementos reflectantes lo hace adecuado para perros activos que salen varias veces al día.
En el caso de perros que tiran mucho de la correa o que requieren un trabajo específico de manejo, puede ser una buena idea utilizar el collar principalmente como elemento de identificación y visibilidad, combinándolo con un arnés para gestionar la fuerza de tracción durante el paseo.
Mantener el collar en buen estado es relativamente sencillo. Después de paseos en los que haya estado expuesto a barro, hierba húmeda u otros elementos, se puede limpiar con un paño húmedo o, si es necesario, lavarlo a mano con agua templada y un jabón suave. Es importante enjuagar bien para eliminar cualquier resto de detergente que pudiera irritar la piel del perro.
Una vez limpio, conviene dejar secar el collar al aire en un lugar ventilado, evitando fuentes de calor directo que puedan dañar el material. Revisar con frecuencia las costuras, el cierre y la placa grabada permite detectar a tiempo signos de desgaste y decidir si es momento de sustituir el accesorio por uno nuevo.
En conjunto, este collar reflectante de nailon personalizado ofrece dos funciones esenciales para el cuidado del perro: mejorar la visibilidad durante los paseos y facilitar la identificación del animal en caso de pérdida. Combinado con un microchip actualizado y con hábitos de paseo responsables, se convierte en un aliado importante para reducir el riesgo asociado a imprevistos.
Para muchos tutores, saber que su perro lleva una placa con su nombre y un teléfono de contacto aporta tranquilidad, mientras que la superficie reflectante contribuye a que el animal sea visto con mayor facilidad en entornos oscuros. Todo ello en un accesorio ligero, económico y fácil de integrar en la rutina diaria.





El cierre de plástico no resiste la fuerza de mi pastor alemán y se abre inesperadamente.