





El collar isabelino de recuperación para perros y gatos es un accesorio médico esencial para proteger a tu mascota durante el proceso de curación de heridas, recuperación postoperatoria o tratamiento de afecciones cutáneas. Su diseño en forma de cono impide que el animal se muerda, lama o rasque la zona afectada, favoreciendo una cicatrización más rápida y segura.
Está fabricado en material PP suave, inofensivo y no tóxico, con un borde de franela que evita roces e irritaciones en el cuello. El sistema de ajuste con cordón permite adaptar el collar a diferentes tamaños de cuello, garantizando un ajuste cómodo y seguro.
El collar está fabricado en polipropileno (PP) flexible, un material ligero pero resistente que soporta el uso diario sin deformarse. Es lo suficientemente rígido para cumplir su función protectora, pero no tan duro como para resultar incómodo o pesado para la mascota.
El borde interior está forrado con franela suave que protege el cuello del animal de roces e irritaciones, especialmente importante cuando el collar debe usarse durante varios días seguidos.
El collar cuenta con un sistema de ajuste mediante cordón que permite adaptarlo a diferentes circunferencias de cuello. Esto facilita encontrar el ajuste perfecto para que el collar quede firme sin apretar en exceso, permitiendo que la mascota respire, coma y beba con normalidad.
El ajuste rápido también es útil cuando necesitas quitar y poner el collar varias veces al día, por ejemplo, durante las comidas supervisadas.
El collar isabelino se ofrece en varias tallas para adaptarse a diferentes razas y tamaños de mascota:
Mide la circunferencia del cuello de tu mascota con una cinta flexible y elige la talla que corresponda al rango indicado.
El collar isabelino es especialmente útil en las siguientes situaciones:
Para colocar el collar, pásalo por la cabeza de tu mascota y ajusta el cordón hasta que quede firme pero sin apretar. Comprueba que puedes introducir dos dedos entre el collar y el cuello del animal.
Durante los primeros días, supervisa a tu mascota para asegurarte de que se adapta al collar y puede comer, beber y descansar con normalidad. Si notas signos de estrés excesivo, consulta con tu veterinario.




