





Esta caja de arena para gatos ofrece un diseño totalmente cerrado que contiene los olores y evita que la arena se disperse por el suelo. Sus dimensiones de 65 x 47,5 x 35,5 cm proporcionan espacio suficiente para que gatos de distintos tamaños entren, giren y salgan con comodidad, algo que las bandejas abiertas convencionales no permiten.

Las paredes altas y la estructura cerrada actúan como barrera física cuando el gato raspa la arena. El resultado es menos limpieza diaria en los alrededores del arenero. La tapa superior se retira con facilidad para acceder al interior durante la limpieza completa.

Fabricada en polipropileno (PP), un plástico resistente y fácil de lavar con agua y jabón neutro. Pesa aproximadamente 2,5 kg, lo que facilita su traslado si necesitas moverla entre habitaciones o sacarla al balcón para ventilarla.

No se recomienda para gatitos muy pequeños que aún no dominen la entrada elevada, ni para gatos con problemas de movilidad que prefieran bandejas abiertas de acceso bajo.

Está fabricada en polipropileno (PP), un plástico duradero, no poroso y sencillo de limpiar con agua y jabón.
Mide 65 cm de largo, 47,5 cm de ancho y 35,5 cm de alto, lo que la convierte en una de las opciones más espaciosas del mercado.
Los gatitos muy jóvenes pueden tener dificultades con la entrada elevada. Se recomienda a partir de los 4-5 meses o cuando puedan saltar sin problema.
La tapa se retira por completo, lo que permite vaciar la arena usada y lavar el interior directamente con agua.
Se recomienda una capa de 5-7 cm de arena aglomerante para un funcionamiento óptimo del sistema antisalpicaduras.