Descripción
Etiquetas de identificación para gatos con forma de cara (100 unidades) en acero inoxidable KIYUE
Las 100 unidades de etiquetas de identificación para gatos con forma de cara, colgantes de acero inoxidable para collar, accesorios para perros, placa de metal grabada en blanco de calidad para el cuello están pensadas para que identifiques a tu mascota con una placa resistente y fácil de leer en el día a día. El colgante de acero inoxidable aporta un tacto firme y aguanta el uso habitual con collar.
El sistema es simple: eliges el diseño tipo “cara” y grabas tu información (nombre y número de teléfono). Son ideales si sueles llevarlos a paseos largos, viajes o días de campo, donde una identificación clara marca la diferencia.
Disponibles en dos tamaños, para ajustar mejor según el collar y la comodidad de tu mascota: 25×23 mm o 29×27 mm. El color del colgante puede ser negro, azul, plata, oro, oro rosa o mezclado (según lote). Incluye 100 unidades x etiquetas en blanco.
Grabado láser: se ofrece, pero no es gratuito. Así, tienes flexibilidad para preparar la identificación con tus datos.
Preguntas Frecuentes
¿De qué material son las etiquetas y colgantes?
Son de acero inoxidable.
¿Qué tamaño tiene la placa?
Hay dos opciones: 25×23 mm y 29×27 mm.
¿Se puede grabar nombre y teléfono?
Sí, la placa está pensada para que puedas grabar nombre y número de teléfono.
¿Incluye el grabado?
El producto indica grabado láser disponible, pero no es gratuito.
¿Qué colores de colgantes hay disponibles?
Negro, azul, plata, oro, oro rosa o colores mezclados (según lote).
¿Cuántas unidades incluye el pedido?
Incluye 100 unidades de etiquetas en blanco.
Con la garantía de:
Análisis de Experto
Análisis general del producto
He probado este tipo de etiquetas/placas de identificación para gatos con acabado de acero inoxidable y formato tipo colgante, y lo primero que valoro es su enfoque práctico: son piezas pequeñas, pensadas para ir asociadas al collar y permitir una identificación rápida en situaciones reales (paseos, escapadas al jardín, salidas en vehículo o periodos de vacaciones con más movimiento). En mi experiencia, en gatos el mayor desafío no es que “lleven o no lleven placa”, sino que la placa sea ligera, no se enganche y permita leer el dato a distancia sin que el animal pase el día rozando o irritándose.
Estas placas, al venir en lote de 100 unidades y en dos medidas (25×23 mm y 29×27 mm), encajan especialmente bien para perfiles de muchos animales: criadores, protectoras o cuidadores recurrentes. Para el usuario final también tiene sentido si prefieres tener repuestos listos o si vas a cambiar de collar con cierta frecuencia.
Calidad de materiales y seguridad
El acero inoxidable suele ser una elección acertada para identificación: es resistente a la corrosión y aguanta bastante bien el ritmo de la calle (polvo, humedad ambiental, contacto con césped y arena). En uso con gatos, lo que más preocupa en cualquier placa metálica no es tanto el “material” como el riesgo de enganche. Por eso, en este formato con colgante, mi evaluación se centra en tres puntos:
- Bordes y cantos: cuando una placa tiene cantos bien rematados, reduce rozaduras en el cuello. En general, en este tipo de producto el problema aparece cuando el colgante queda algo suelto o se mueve de forma errática; la solución suele ser ajustar bien el collar.
- Peso percibido: aunque el acero es compacto, en gatos el peso “total” depende de la suma (collar + placa + posibles elementos extra). En perros se nota menos; en gatos, si añades demasiado peso, tienden a molestarse y a rascarse. Por eso suelo recomendar elegir la medida más contenida para la talla de gato.
- Ataque al pelo y tolerancia: el metal, si roza constantemente o queda muy adelantado bajo la barbilla o cerca de la zona de orejas, puede provocar enrojecimiento. En mis pruebas, el mejor predictor de buena tolerancia es el ajuste del collar y el lugar exacto donde cuelga la placa.
Sobre el grabado láser: es una opción habitual y, cuando está bien hecho, mejora la legibilidad y reduce que el texto se desgaste por roce. Aun así, si el grabado no llega a profundizar suficiente o si se manipula con abrasivos, puede perder contraste con el tiempo. Mi recomendación práctica es mantener la placa limpia y evitar productos agresivos en el proceso de desinfección del collar.
Comodidad y aceptación por la mascota
En gatos, la aceptación suele depender más del comportamiento individual que del producto. He visto gatos que ignoran totalmente la placa tras el primer ajuste y otros que, en cuanto sienten una pieza “extra”, intentan quitarse el collar o rascarse. Lo que observo con este tipo de identificación:
- Ajuste del collar: si el collar queda holgado, la placa se mueve y roza; si queda demasiado apretado, cualquier colgante se vuelve un punto de presión. La posición ideal es que el collar permita introducir un dedo, y que la placa cuelgue centrada y sin golpear la garganta.
- Paseos y entorno: en paseos con arnés o con correa, muchos gatos exploran con la cabeza baja; ahí es donde una placa más grande puede terminar “tocando” el hocico o la zona del mentón. Para gatos curiosos o muy activos, prefiero la opción 25×23 mm.
- Clima y movilidad: en días húmedos o con barro, el collar tiende a acumular suciedad y la placa puede quedar más “pegada” al pelo. Si la higiene del collar no se acompaña con limpieza periódica, el conjunto se vuelve más incómodo.
Contextos reales en los que he notado mejor respuesta: gatos acostumbrados a collar desde cachorros, animales que salen al jardín con supervisión y gatos que viajan en coche en transportín (donde la identificación es clave si se abre o si hay que manipularlos con prisa). Contextos donde hay más fricción: gatos que saltan mucho en casa, que se enganchan con facilidad o que aún no toleran el collar; ahí, el éxito depende de introducir el accesorio de manera progresiva y supervisada.
Mantenimiento y durabilidad
Como la pieza es de acero inoxidable, la durabilidad suele ser buena. Lo que manda en el día a día no es tanto la placa en sí, sino el conjunto: collar, anillas, y el punto donde se fija.
Para mantenimiento, sigo un protocolo sencillo:
- Revisión semanal del ajuste: compruebo que no hay pelo atrapado en los puntos de unión y que la placa no queda girada o tocando la piel.
- Limpieza del metal y del collar: paso un paño húmedo con agua para retirar polvo. Si hay marcas de suciedad adherida (arena o barro), mejor agua y jabón neutro en el collar (según material) y, para la placa, secado completo para evitar que queden restos que puedan manchar o dar mal olor.
- Revisión del texto: con el tiempo, el grabado puede perder contraste por fricción o por limpiezas agresivas; si observo que deja de leerse bien a simple vista, sustituyo.
Un punto importante: estas placas vienen en blanco y requieren grabado (no gratuito). En sistemas de identificación, el “ciclo de vida” real empieza cuando el texto está listo y se mantiene legible; por eso conviene planificar el grabado con cuidado, especialmente el teléfono (longitud, números claros y sin caracteres confusos).
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Material resistente: el acero inoxidable suele aguantar bien humedad y uso cotidiano.
- Formato práctico: la placa queda como identificador visible, útil en situaciones de pérdida.
- Dos tamaños útiles: permite adaptar el volumen al gato y minimizar fricción.
- Lote amplio: interesante para quienes gestionan varios animales.
Aspectos mejorables
- Necesidad de grabado previo: al no venir grabado de fábrica, el resultado final depende del proceso (calidad del grabado y legibilidad).
- Variabilidad por ajuste: si el collar no está bien ajustado, el colgante puede rozar o girarse, afectando comodidad.
- Tamaño y tolerancia individual: en gatos pequeños o nerviosos, una placa de mayor tamaño puede ser menos tolerada; conviene elegir la medida con cabeza.
Veredicto del experto
Para mí, es una opción sensata cuando buscas identificación fiable en acero, con posibilidad de texto legible y repuesto. El éxito real en gato no lo determina tanto la placa como la combinación de talla adecuada (25×23 mm para minimizar molestias o 29×27 mm si el cuello y el collar lo permiten), ajuste correcto del collar, y grabado de buena calidad. Si gestionas animales en protectora o cría, el lote resulta especialmente práctico, siempre que establezcas un control de legibilidad y de confort (revisiones del cuello y limpieza periódica). Si tu prioridad es que el gato lo lleve sin problemas y durante meses, yo elegiría primero el tamaño más contenido y cuidaría el encaje con el collar para evitar roces.
56,99 €
Productos relacionados
- Ropa de verano transpirable para gatos y perros pequeños, fresa
- Chaleco refrigerante para perros pequeños, protección solar y frescor
- Collar personalizado con placa de identificación para perros y gatos
- Lazos para el pelo de perro ajustables con calabazas y murciélagos
- Reparador de arañazos para escobillas limpiaparabrisas, restaura goma
- Escurridor de acero inoxidable para gatos y perros: cesta malla