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Etiquetas de identificación para perros con nombre y dirección

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Descripción

Identificación para perros grabadas y personalizadas KIYUE (20 unidades)

Las KIYUE 20 Etiquetas de Identificación para Perros, Grabadas y Personalizadas con Nombre y Dirección, Colgantes para Cachorros, Accesorios con Logotipo para Hombres están pensadas para que tu mascota lleve información útil si se extravía. Su formato de colgante y la posibilidad de grabado permiten que el nombre y el teléfono queden integrados en la etiqueta, sin depender de papeles o correas sin datos.

Fabricadas en aluminio, son una opción práctica para cachorros y perros pequeños: ligeras, fáciles de llevar y con acabado apto para contacto diario. El paquete incluye 20 etiquetas en blanco, y el grabado láser se ofrece, indicando que no es gratuito.

Tamaño, colores y uso recomendado

Sus dimensiones son 50×29×1 mm. Están disponibles en verde, rosa, rojo, azul, amarillo, morado, plata, negro y también colores mezclados, según el lote.

Para usarlas, añade la información que quieras grabar (por ejemplo, nombre + número de teléfono) y coloca la etiqueta en el collar correspondiente.

FAQ

Preguntas Frecuentes

¿De qué material son las etiquetas?

Son de aluminio.

¿Qué tamaño tienen?

Miden 50×29×1 mm.

¿El grabado viene incluido?

Incluyen 20 etiquetas en blanco; el grabado láser se indica como ofrecido pero no es gratuito.

¿Puedo personalizar con nombre y dirección/teléfono?

Sí: se puede grabar nombre y número de teléfono en las etiquetas.

¿Qué colores hay disponibles?

Hay colores verde, rosa, rojo, azul, amarillo, morado, plata, negro, además de colores mezclados.

¿Cuántas unidades incluye el paquete?

El paquete incluye 20 etiquetas.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

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Sara Jiménez Castro
Encargada de atención al cliente y recomendaciones personalizadas
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He probado colgantes de identificación de aluminio en situaciones muy distintas: desde cachorros que aún se desorientan en parques hasta perros pequeños que salen con arnés y correa a diario. Este formato en concreto (chapa fina tipo “placa colgante”) encaja especialmente bien cuando buscas algo discreto, ligero y que no aumente demasiado el peso en el collar, que es clave en cachorros y perros de tamaño pequeño.

En mis pruebas, las etiquetas de aluminio grabadas y personalizadas funcionan como “plan B” realista: si un animal se extravía, la identificación legible reduce mucho el tiempo hasta que alguien puede devolverlo. Donde marcan diferencia no es solo el grabado, sino el conjunto: tamaño visible a distancia, sujeción estable al collar y resistencia al uso diario (rozaduras, humedad del paseo, roce con el arnés).

Este lote de varias unidades (20) tiene un uso práctico: no solo permite dejar una etiqueta montada y guardar repuesto, sino que te da margen para corregir el texto (un cambio de teléfono, un error al grabar, o ajustar la información si el perro crece y cambia de collar/arnés).

Calidad de materiales y seguridad

El material, aluminio, suele ser una elección razonable para identificación: es ligero y normalmente no genera el mismo peso “inercial” que otras opciones metálicas más densas. En la práctica, en perros pequeños he notado que el collar se mantiene más cómodo y con menos tirantez percibida que cuando el colgante es voluminoso.

Ahora bien, aluminio también tiene su punto débil: puede deformarse o marcarse si la pieza recibe golpes directos (por ejemplo, si el perro choca con fuerza contra vallas o si el collar queda enganchado y tira). Por eso, en mis rutinas de revisión, siempre compruebo dos cosas: que el canto no quede abierto o desafilado de forma irregular y que el sistema de anclaje (normalmente un anillo o enganche al collar) no permita que la etiqueta “gire” y roce repetidamente con el cuello.

Otro aspecto de seguridad es la lectura. Un grabado láser suele ser nítido, pero su eficacia depende del contraste y del tamaño real de los caracteres. Con colgantes pequeños, he visto que los textos largos se vuelven difíciles de leer para quien lo encuentra rápido. Mi recomendación técnica: usa nombre + un único teléfono (y, si procede, un segundo teléfono solo si el tamaño de caracteres te lo permite sin que se amontonen).

En términos de bienestar, el objetivo es minimizar fricción:

  • Para perros de pelo corto o piel sensible, conviene vigilar en la zona de roce durante las primeras 1-2 semanas.
  • Si el perro lleva arnés que se mueve mucho, el colgante acaba golpeando más; ahí es donde más sentido tiene un formato fino.

Comodidad y aceptación por la mascota

El formato alargado y delgado resulta relativamente cómodo para cachorros y perros pequeños. En la práctica, la aceptación mejora mucho cuando:

  1. el colgante no “cuelga” demasiado (queda cerca del cuello),
  2. el collar no queda torcido,
  3. y el perro no tiene el hábito de rascarse con frecuencia.

He probado este tipo de etiqueta en perros que al principio se tocan el cuello cuando notan una pieza nueva. Con aluminio fino suele ser más fácil “normalizarlo” que con chapas grandes. Aun así, en cachorros recomiendo una introducción progresiva: primer paseo corto, revisión a la vuelta (rojez, pelo erizado, puntos de fricción) y ajuste si el enganche queda demasiado suelto.

También he observado que el color ayuda psicológicamente al propietario (para localizar la etiqueta al revisar), pero para el rescatador o viandante, lo relevante es que se lea. En días con lluvia o luz baja, el contraste del grabado debe mantenerse. Si la etiqueta se ensucia con barro, el grabado puede quedar más opaco; por eso es importante el mantenimiento (ver sección siguiente).

Mantenimiento y durabilidad

En uso real, el aluminio aguanta bien la humedad del exterior y los paseos habituales, pero no es indestructible. Lo que más desgaste provoca suele ser el roce repetido con el collar/arnés y los golpes. Para maximizar vida útil:

  • Limpieza periódica: con un paño húmedo y secado posterior. Evita acumular barro seco porque rasca y puede opacar ligeramente el acabado.
  • Revisión de sujeción: mira el enganche al collar al menos cada 7-15 días en perros activos. Si notas giro excesivo, cambia la forma de colocación o el tipo de collar/arnés.
  • Protección frente a engancharse: si tu perro es de los que se mete en zarzas o se enfrenta a obstáculos, intenta que la parte del collar no quede “sola” fuera del arnés. Un enganchón suele traducirse en deformaciones en chapas finas.

Sobre el grabado, en general el láser permanece legible con lavados normales. Donde hay más riesgo de que la información se degrade es si la etiqueta está siempre sometida a fricción (por ejemplo, collar muy suelto que golpea). Mantener el collar ajustado al tamaño del cuello es la medida más efectiva.

La disponibilidad de 20 unidades, además, facilita que puedas “rotar” si una etiqueta se deteriora o si cambias de teléfono. En protectoras y criadores lo he visto útil: tener repuestos evita quedarte sin identificación cuando surge un cambio de datos.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes

  • Ligereza y bajo impacto en el collar: facilita que el cachorro o perro pequeño lo tolere desde el inicio.
  • Grabado láser personalizable: mejora la probabilidad de devolución al tener información directa y permanente.
  • Formato fino (50×29×1 mm): es discreto y razonable para tamaños pequeños, donde una placa grande puede resultar incómoda.
  • Lote con muchas unidades: útil para repuesto, cambios de teléfono o correcciones.

Aspectos mejorables

  • Grabado no gratuito: en la práctica, antes de pedir, hay que asegurarse de que el texto quedará como lo necesitas (nombre, un solo teléfono, o el formato correcto). Un error obliga a asumir el coste de regrabado o a sustituir con otra etiqueta del lote.
  • Riesgo de desgaste por fricción en perros muy activos: al ser fino, si el colgante golpea con frecuencia puede acabar marcándose. Aquí influye muchísimo el ajuste del collar/arnés.
  • Evitar textos demasiado largos: el tamaño del colgante obliga a ser conciso para que la lectura sea inmediata.

Como alternativa genérica, he visto que algunas opciones de acero ofrecen más rigidez frente a golpes, y otras de plástico resistente pueden ser más ligeras pero suelen envejecer peor en exteriores. A nivel práctico, para la mayoría de perros pequeños, esta gama de aluminio suele equilibrar bastante bien comodidad y legibilidad; si tu perro es especialmente “brusco” o se engacha a menudo, quizás te compense valorar materiales más duros o sistemas de identificación con anclaje más anti-giro.

Veredicto del experto

Lo veo como un buen sistema de identificación para cachorros y perros pequeños que salen a pasear con frecuencia y necesitan un etiquetado legible sin aumentar peso. La combinación de aluminio y grabado personalizable cumple bien su función, y el lote de 20 unidades aporta flexibilidad operativa.

Mi recomendación técnica: monta una etiqueta nueva, ajusta el collar o arnés para que no haya fricción constante, mantén una rutina de limpieza rápida tras el barro y usa un texto corto y claro (nombre + teléfono). Si haces ese enfoque, el colgante te va a dar un rendimiento consistente y práctico día tras día.

Publicado: 5 de julio de 2026

6,29 €

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